DEL BOSQUE A LA MESA · RECETAS DE TEMPORADA
Cómo cocinar los níscalos: dos recetas y cómo conservarlos
Los níscalos o rovellons tienen un sabor intenso y funcionan bien en recetas sencillas. Aquí tienes dos ideas para cocinarlos —al ajillo y en canelones— y dos formas de aprovecharlos más adelante: congelación y deshidratación.
Cómo limpiar los níscalos
Descarta los ejemplares muy deteriorados. Retira la tierra y los restos vegetales con un cepillo o un paño. Si necesitan agua, enjuágalos brevemente y sécalos bien; no los dejes en remojo. Corta los más grandes para que se cocinen de manera uniforme. Si no vas a prepararlos enseguida, guárdalos refrigerados y consúmelos pronto.
Níscalos al ajillo
Un salteado sencillo con ajo y perejil, para servir como entrante o guarnición.
Ingredientes para 4 personas
- 800 g de níscalos frescos y correctamente identificados
- 2 o 3 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Perejil fresco picado
- Sal
- Una guindilla pequeña, opcional
Preparación
- Limpia los níscalos y corta los ejemplares grandes en trozos parecidos.
- Calienta el aceite en una sartén amplia. Añade las setas sin amontonarlas y saltéalas hasta que suelten el agua y esta se evapore.
- Añade el ajo picado hacia el final para que se dore sin quemarse. Incorpora la guindilla si quieres un punto picante.
- Sazona, termina con perejil y sirve caliente.
Canelones de rovellons
Esta versión de Senda está inspirada en los canelones de rovellons de Cuines (3Cat), atribuidos a Josefina Vilajosana, de Montmajor, en el Berguedà. El relleno combina rovellons, carne picada y bechamel gratinada.
Ingredientes para 4 personas
- 500 g de rovellons
- 500 g de carne picada de cerdo o ternera
- 12 placas de canelones
- 1 cebolla grande
- 1 diente de ajo y perejil
- Aceite de oliva, sal y pimienta
- Queso rallado
- Para la bechamel: 50 g de mantequilla, 50 g de harina, 500 ml de leche, sal y una pizca de nuez moscada
Preparación
- Cuece las placas siguiendo las instrucciones del envase y déjalas enfriar extendidas sobre un paño limpio.
- Pica la cebolla y sofríela con un poco de aceite. Añade la carne picada, salpimienta y cocínala hasta que esté hecha.
- En otra sartén, cocina los rovellons troceados hasta que se evapore el agua. Añade el ajo picado y el perejil. Mézclalos con la carne y deja templar el relleno.
- Para la bechamel, derrite la mantequilla, incorpora la harina y remueve un minuto. Añade la leche poco a poco, removiendo hasta que espese; sazona con sal y nuez moscada.
- Rellena las placas, colócalas en una fuente, cúbrelas con bechamel y añade queso rallado.
- Gratina hasta que la superficie esté dorada y sirve caliente.
Las cantidades de esta versión son una adaptación editorial de Senda; consulta la receta original enlazada para ver su preparación propia.
Cómo congelar los níscalos
La Generalitat recomienda congelar los bolets preferiblemente una vez cocinados. El salteado previo ayuda a conservar mejor la calidad de muchas setas.
- Limpia los níscalos y córtalos en porciones.
- Saltéalos con poco aceite hasta que estén casi hechos.
- Enfríalos con rapidez, repártelos en recipientes aptos para congelador y ciérralos.
- Etiqueta cada recipiente con el contenido y la fecha.
- Descongela la porción en el frigorífico o añádela directamente a una preparación que vayas a cocinar.
Haz porciones pequeñas para sacar solo lo que necesites. La congelación conserva el alimento; no corrige una identificación dudosa.
Cómo deshidratar los níscalos
El secado es otra opción para ejemplares correctamente identificados y en buen estado. La guía de Oregon State University Extension describe el secado de setas comestibles en deshidratador: límpialas con cepillo o paño, córtalas en láminas de alrededor de 1,3 cm y sécalas a unos 49 °C hasta que queden crujientes o quebradizas. El tiempo depende del grosor, del aparato y de la humedad; no hay una duración universal.
Cuando estén completamente secas, guárdalas en un recipiente limpio, hermético y protegido de la humedad. Si quedan blandas, flexibles o húmedas, continúa el secado antes de almacenarlas. Para usarlas, rehidrátalas en agua hirviendo hasta que se ablanden y añádelas a una preparación que vayas a cocinar.
Del bosque a la mesa con Senda
En esta nueva sección reuniremos recetas y maneras de aprovechar los productos del bosque. Si sales a buscar setas, puedes anotar en el Cuaderno la fecha, el entorno y tus observaciones; no publiques coordenadas precisas de lugares sensibles.
Consulta también la ficha del níscaloFuentes y receta consultadas
- AESAN: consejos para la recolección y el autoconsumo de setas silvestres. Identificación prudente y consumo.
- 3Cat, Cuines: Canelons de rovellons. Receta atribuida a Josefina Vilajosana, de Montmajor; la versión de cantidades de esta página es adaptación de Senda.
- Spain.info: Setas al ajillo. Referencia culinaria para la preparación al ajillo; la receta de níscalos de esta página es una adaptación de Senda.
- Generalitat de Catalunya, Canal Aliments: Bolets. Conservación mediante congelación, preferiblemente después de cocinar, y deshidratación.
- Oregon State University Extension: Preserving mushrooms. Orientación general sobre congelación y secado; se han presentado las pautas de forma orientativa, no como garantía específica para cada especie.